DISCURSO EDITORIAL 

UN PARTIDO DE VITAL IMPORTANCIA

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A pesar de que muchas veces pareciera que los términos regionalización y descentralización se han convertido sólo en una especie de “moda”, por la frecuencia con la que son usadas por políticos, dirigentes, empresarios, miembros de la sociedad civil e incluso por los mismos medios de comunicación, nadie puede dudar que el abordaje de este o estos temas encierran una singular importancia para los tiempos presentes y venideros, para el desarrollo y el rumbo de los pueblos de nuestro país. Estamos hablando pues de un proceso complejo en el que nos jugamos la gran oportunidad de darle un giro a esta situación adversa que han afrontado las últimas generaciones en el Perú.

Por ello, al ver a distintos sectores realizar eventos en los que se tratan minuciosamente estos temas, o cuando vemos a los políticos esgrimir sus posiciones en torno (aun cuando se acercan al cisma), entre otros, creemos que se está ingresando a una suerte de terreno saludable, al plano de las discusiones de las ideas, donde la ciudadanía incluso puede tener acceso a través de sus representantes. No debemos olvidar que pocas cosas pueden hacerle tanto bien a un pueblo como el debate de las ideas y posiciones.

Semanas atrás, por ejemplo, fue el congresista liberteño Luis Santa María quien tomó la iniciativa de convocar a otras instituciones y desarrollar en la Universidad Privada Antenor Orrego de Trujillo el seminario Descentralización, Macrorregión y Periodismo. En este evento, que pretendió trazar las líneas maestras del proceso de regionalización y descentralización con la imprescindible presencia de los medios de comunicación, participaron además los periodistas Raúl Vargas (director periodístico de RPP) y Gerardo Peralta Atarama (editor de la página editorial de “El Comercio”), así como el arquitecto Álvaro Ugarte Ubilla (del INICAM).

Del mismo modo, hace poco también se desarrolló en nuestra región la VIII Coredes, con el tema “Descentralización e Integración Macrorregional”, organizado por Copeme filial La Libertad y la Aorlib. Aquí se hicieron presentes los representantes de los gobiernos central, regional y local, además de la sociedad civil.

Esto habla de la creciente preocupación que la sociedad en general viene experimentando por este proceso, el mismo que, no olvidemos, estuvo en la boca de muchísimos políticos durante la pasada campaña electoral. Esta actitud demostrada al menos va dejando claro que no se trató sólo de una herramienta del proselitismo electoral.

Si hay algo en lo que algunos miembros de la clase política y del empresariado tienen razón, es en que la prensa juega aquí un papel preponderante. Si bien es cierto se habla de una toma de conciencia por parte de la sociedad civil, aún la ciudadanía en general no está lo suficientemente involucrada con el tema. El proceso descentralizador debería ser entendido hasta por los vendedores ambulantes, hasta por los lustrabotas; debe ser inculcado desde las aulas universitarias. El problema es que muchas veces ni los mismos maestros ni otros profesionales comprenden plenamente el proceso, y eso se debe en gran medida a las imprecisiones en que se ha incurrido en el inicio del mismo, partiendo por los términos. Es aquí donde debe jugar el papel de la prensa.

El proceso descentralizador y de regionalización pues espera también de nosotros, los medios de comunicación. Es necesario, como ya lo dijo alguien, que hagamos que la ciudadanía se interese no sólo por las noticias malas y sensacionalistas.

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