CULTURA

"LOS JUECES NO TIENEN LA CULPA”

Desde enero Carlos Tenorio será oficialmente el nuevo presidente de la Corte Superior de Justicia de La Libertad y ya anuncia un estricto cumplimiento de la ley, trabajo y actitud para afrontar los problemas de la institución.

Entrevista: Omar Aliaga Loje

UNA SALA MAS. El efecto presidente de la Corte Superior de Justicia de La Libertad sostiene que la creación de una sala penal más, plenamente descentralizada, permitiría aliviar el problema de la carga procesal en este distrito judicial.

Carlos Tenorio Ortiz es egresado de la Universidad Nacional de Trujillo. Ha participado en comisiones directivas del Colegio de Abogados y ha sido incluso uno de los gestores para la adquisición de la Casa del Abogado. Ha ejercido la magistratura como suplente, y en 1982 asumió la magistratura como titular. Fue cesado por el régimen fujimorista en el año 92 y reincorporado hace poco tiempo junto a otros magistrados liberteños que corrieron igual suerte. El próximo 3 de enero asume la presidencia de la Corte Superior de Justicia de La Libertad, por lo que sostuvimos con él la siguiente conversación.

Hace poco se aprobó el presupuesto para el Poder Judicial en el 2005, esto es 645,3 millones de soles, cantidad menor a la que había solicitado Hugo Sivina (S/. 999,7 millones). ¿Qué opina de esto?

Entendemos que las cifras presupuestarias designadas al Poder Judicial no son las más convenientes, pero eso obedece a cuestiones coyunturales de la economía peruana. Sin embargo hay que abrigar la esperanza de resolver el problema económico de alguna otra manera. Una de éstas es por medio de ampliaciones presupuestales en la medida en que la economía nacional y el presupuesto público permita una mayor acumulación de dinero. Estamos hablando de impuestos que existen o puedan crearse, pero también de préstamos a través de convenios con organismos internacionales o estados que puedan ayudar a solucionar el problema del Poder Judicial en el Perú.

¿Usted entonces tiene esperanzas de mejorar el presupuesto del PJ en el 2005?

No está todo perdido, hay que tener esperanzas. Debemos tener un espíritu que nos anime a cumplir nuestros objetivos y desarrollar nuestras propuestas.

Hay un tema que ha tenido una resonancia espeluznante en este año. Me refiero a los linchamientos, el ajusticiamiento de la población a cuenta propia. Se le ha achacado la responsabilidad de esto en gran medida a la ineficacia de los jueces y a la policía.

No creo que la culpa de esto la tengan los jueces. Éstos cumplen meridianamente con la aplicación de la ley. Si la ley facilita de alguna u otra manera que aquellos que cometen delitos tengan liberalidades o beneficios, pues entonces hay que modificarla. Mientras tanto es nuestro deber y responsabilidad cumplir la ley, ineludiblemente.

Se necesitan leyes y sanciones más drásticas.

Por supuesto. Pero para que se expidan leyes más drásticas también es cierto que tienen que cambiarse ciertas condiciones del Estado, pues veo una gran propensión a la falta de trabajo en todo el país, no hay programas creativos de trabajo.

Pero también se les acusa a los jueces de ser a veces muy leves y de actuar de una manera sesgada.

Pruebas al canto. Si usted me las diese yo le respondo. Creo que los magistrados cumplen todos con su deber, dentro del aparato de la administración de justicia los superiores velan estrictamente por el cumplimiento de los magistrados ante las instancias inferiores, así como la Corte Suprema vela por el cumplimiento de nosotros, que estamos en segunda instancia.

Hablemos ahora de lo que concierne a La Libertad. Se habla mucho de la carga procesal, que es uno de los temas que más preocupan en este distrito judicial.

Hay exceso de carga judicial, efectivamente. El diseño de la administración de justicia del año 62 para un soporte poblacional de 550.000 habitantes. Al 2003 la población ha crecido el doble, pero la estructura del Poder Judicial prácticamente se ha mantenido igual. Cuando salí del Poder Judicial por las razones que ustedes conocen, teníamos tres salas penales, y ahora tenemos una más. Pero, por los problemas derivados del incumplimiento de la ley que da solución a los actos delictivos, hay una demanda de casi el 100% más de los que dejamos en el año 92, por lo que existe el requerimiento de una mejor estructura.

Y aumentar el número de jueces y vocales es parte de esto.

Ésa es la política del Poder Judicial en su nivel más alto. Recién nos han creado 6 juzgados más, y estimo que en adelante habrá la necesidad de crear una sala penal más, que debe ser descentralizada, pues la provincia de Sánchez Carrión con su capital Huamachuco están un poco lejanas de Trujillo, y gran parte de los procesos se originan en Tayabamba, Huamachuco, Santiago de Chuco, y es lastimoso ver cuando se citan a testigos en el desarrollo de estos procesos que éstos tengan que venir en situaciones económicas muy malas, que no tengan ni dónde dormir ni dónde quedarse.

¿Qué nos puede decir respecto al proceso de moralización al interno de la institución, cuando falta poco para que asuma la presidencia de la Corte Superior de Justicia?

En el distrito judicial de La Libertad no se han producido grandes problemas en la administración de justicia. En cuanto a los delitos de corrupción los asumimos y los tratamos con toda la inteligencia posible para que los resultados sean los que el pueblo espera.

¿Asegura en todo caso que en su gestión se aplicarán las leyes con mano dura y sin distingos de ninguna clase?

Puedo asegurar que en todos estos años mi actuar ha sido limpio, imparcial, severo y humano, que es como debe ser siempre.

Este año también se dieron a conocer las deficiencias en infraestructura que tiene la Corte Superior. ¿De qué modo va a afrontar esta situación?

Con la colaboración inclusive de organismos externos. En el Penal de El Milagro, a la que diariamente tenemos que concurrir quienes conformamos las cuatros salas penales, hay sólo dos ámbitos en los que podemos desarrollar las audiencias. Entonces tenemos que solicitar unas oficinas del Colegio de Abogados, donde felizmente somos atendidos con toda cordialidad. Ahora, es verdad, tenemos deficiencias, incluso en el tema de los baños. El propio local central, que es muy majestuoso, bonito y motivo de admiración de la gente que lo conoce, no es funcional pues ha sido inicialmente un convento que ha sido adaptado por el aparato de administración judicial para el cumplimiento de sus funciones.

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