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ENTREVISTA |
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"Fuera del APRA estoy más cerca del PENSAMIENTO HAYISTA" Entrevista : Omar Aliaga Loje. |
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Háblenos de su participación en el Partido Democrático Descentralista, que lidera Javier Diez Canseco. Yo fui invitado, a mediados del 2004, a este partido que no tenía mucha presencia aquí en La Libertad; es un partido nuevo, se está constituyendo, y lo conforma un grupo de intelectuales, personas ligadas a determinados movimientos sociales y sindicales, tanto en Lima como en las demás provincias. También hay personas vinculadas a ONGs importantes, sociólogos e incluso personas como el actor Gustavo Bueno y Mónica Sánchez. Hay asimismo un grupo de tecnócratas en el ámbito de la descentralización, entre los que figura Carlos Monge; además el destacado economista Humberto Campodónico, y así muchos otros. La preeminencia es el desarrollo de movimientos autónomos en las regiones, independientemente del poder central, por un lado, y por otro el destacar el tema de la honestidad, la transparencia y la ética. ¿Este movimiento va a ser una propuesta que se presentará de manera individual en el 2006, o se unirá a otras fuerzas? En el Partido Democrático Descentralista tenemos una política de coaliciones; hay una propuesta de gobierno que va en ese sentido. Y si no logramos en la primera vuelta, yo creo que lo vamos a lograr en la segunda. Pero hay que señalar que esta propuesta de carácter nacional deja mucho espacio para movimientos regionales. ¿Ya existe algún tipo de coalición de fuerzas en La Libertad? Yo he sido recientemente invitado a un grupo de trabajo que va a darse a conocer muy pronto. En la región este grupo ya se viene organizando para presentar una propuesta de gobierno. Nos hemos sumado y esperemos pues que esto se constituya en una opción que permita dejar atrás esta suerte de “monopartidarismo” y “monoreeleccionismo” que ha vivido Trujillo en los últimos quince años. Hablamos pues de un movimiento nacional que va a solicitar su inscripción en la ONPE, según la nueva ley de partidos políticos. ¿Participará de esta agrupación el Movimiento Humanista, que lidera Yehude Simon? Bueno, hay que aclarar que las invitaciones que hace esta coalición es a título personal, es decir que aquí se convoca a los ciudadanos que puedan cumplir un rol dentro de los planteamientos. Pero puedo decir que de todas maneras no están cerradas las puertas a algún entendimiento, aunque yo sólo soy un invitado más y no tengo labor dirigencial. Hacia Yehude Simon no puedo tener más que la mejor de las intenciones, la mejor de las simpatías. En todo caso, esta coalición tiene claros objetivos como la alcaldía, gobierno regional y Congreso. Las
elecciones del 2006 van a ser marcadamente diferenciadas de las anteriores.
Puedo percibir en Trujillo, como en el resto del país, una clara madurez en
la búsqueda de la autonomía de los ciudadanos, que ahora ya toman una
participación activa en la gestión local y regional, y que además
diferencian estos liderazgos de lo que puede pasar en Lima. Es posible que
muchos ciudadanos tengan cierta simpatía por algún determinado dirigente y
candidato de Lima de algún partido, pero eso no quiere decir que
necesariamente van a tener la misma simpatía por el representante regional
o local de este partido. Pienso que aquí la elección va tener un carácter
más meritocrático, y eso porque aquí la gente conoce a sus
representantes. En cambio, con Lima, la distancia hace que todo sea de una
manera programática, más de propuesta partidaria. Por ello, con Yehude
Simon posiblemente tengamos una propuesta común a nivel nacional, pero eso
no quiere decir que vamos a tener una propuesta común a nivel regional. Sin embargo, aquí en Trujillo y en La Libertad aún se mantiene muy viva una simpatía hacia un partido que, creo, está demás mencionar. Yo creo que ese monopartidismo que hemos visto se daba porque no existía ese despertar ciudadano que hoy hay. Es decir, este partido ha ganado más por walk over, pues no ha tenido oponentes de fuste. Lo que pasa es que el Apra, en su etapa inicial, crea una suerte de integración desde el punto de vista económico, intelectual, social, etc. Eso generó una inercia que ha ido languideciendo con el tiempo, y de este modo dejó de ser un partido integrador para convertirse en un partido dependiente, de, para y por los afiliados, para los militantes, ya no para la sociedad en su conjunto. ¿Fue éste el motivo que propició su alejamiento de las filas del PAP? No
sustantivamente. En honor a la verdad, gran parte del tiempo que yo estuve
dentro del partido ya existían estos problemas. El motivo por el que yo
estoy comprometido en la constitución de un nuevo movimiento, de nuevos
espacios para la gestión ciudadana y para la formación de una nueva política,
es porque dentro del Apra se han cerrado las puertas a la discusión, la
creatividad, la crítica. Mi afiliación al Apra tenía pues ese estímulo
de hacer cosas nuevas, de dialogar con el futuro, esa enseñanza de Haya de
La Torre de hacer política no pensando en uno mismo sino en las futuras
generaciones. Más bien fuera de este partido es que hoy veo estas nuevas
formas de hacer política, y, aunque suene extraño, de este modo también
encuentro más acercamiento con el pensamiento hayista. Usted ya se ha referido a la gestión de Homero Burgos en el Gobierno Regional de La Libertad, y no precisamente para alabarlo. Lo que pasa es que evidentemente aquí no se han preparado para esta función. Si ellos mismos no son candidatos fruto de una elección democrática dentro del PAP sino que son designados desde Lima. Alan García en Lima, y Luis Alva Castro en Trujillo, han nominado a los candidatos. Hay una falla de origen. Primero, el método no fue democrático y por ende no se eligieron a los mejores. Segundo, no hubo una preparación adecuada para estos cargos de tanta importancia. Aquí yo encuentro un símil entre lo que pasa con Homero Burgos en la región y Alejandro Toledo en la presidencia nacional: ambos no están debidamente preparados. Pero ésas son lecciones que debemos aprender todos, porque esto no es sólo responsabilidad del Apra, también del resto de la ciudadanía que no fue capaz de presentar un candidato atractivo. No se trata pues sólo de criticar ni denostar al señor Homero Burgos, sino de hacernos nosotros mismos también una autocrítica. Pero mirando pragmáticamente hacia el 2006, hay quienes opinan que Homero Burgos y su gestión en el GR se constituye en “el talón de Aquiles” del PAP en La Libertad. Bueno, es una parte débil del PAP en estos momentos, pero yo diría que la ciudad de Trujillo tampoco está caminando bien. Yo tengo mucho respeto y admiración por la figura cívica de José Murgia, pero en estos momentos su gestión deja mucho que desear, sobre todo en el aspecto económico, de generación. En estos tiempos la municipalidad debe imponer valores de orden y disciplina, de participación ciudadana; debe promover redes económicas, empresariales, de competitividad global. Es decir, de todos los roles que debe cumplir una municipalidad, sólo algunos pocos ha desarrollado la Municipalidad de Trujillo. Es más, en los éxitos logrados en Trujillo no tiene que ver el gobierno municipal; por ejemplo la Huaca del Sol y la Luna, la ruta Moche, todo este boom turístico son logros ciudadanos, civiles, a través de empresas e instituciones. Lo mismo podríamos hablar del logro agroexportador, que se debe a empresas, a profesionales trujillanos que se unen para llevar adelante proyectos. Por ello creo que la propuesta del PAP aquí en La Libertad está agotada. Entonces, no miremos lo mal que está el Apra, sino lo bien que podríamos estar si le abrimos las puertas a la renovación en la conducción de la región. LE
VIENE DE FAMILIA Alejandro Santa María, congresista por el Apra en el periodo 1995-2000, y ex candidato a la alcaldía de Lima Metropolitana a través de una coalición ciudadana en el 2002, es hijo de Alfredo Santa María Calderón, quien fue diputado y senador por La Libertad. Según cuenta Alejandro Santa María, siempre estuvo más cercano en cuestión de ideas políticas a su padre, e incluso a él debe su militancia original en el Apra. “Mi padre es un aprista que tiene ya cerca de 70 años en el partido”, recalca. Como se sabe, es además sobrino del congresista Luis Santa María y primo hermano de Eufrosina Santa María, vicepresidenta regional de La Libertad. Afirma que los temas de política casi no son abordados en la intimidad familiar, esto para evitar precisamente que pierda su armonía. “Yo por ejemplo, con Luis Santa María, no hablo sobre política. Talvez por ahí conversamos acerca de problemas de la región cuando más, después sólo nos referimos a aspectos familiares, y así buscamos sumar un clima de integración familiar. Hay un respeto mutuo en relación a las decisiones que tomamos en el ámbito político, y sucede del mismo modo con Sina. Es que en aras de conservar esta armonía familiar es que evitamos hablar sobre estos temas”, dice Alejandro Santa María. Acerca de las públicas discrepancias que tienen su tío y prima hermana con Homero Burgos, opina: “Ellos son actores políticos. Sina es vicepresidenta regional, militante del partido, y tiene todo el derecho de discrepar de Homero Burgos. Lo mismo Luis Santa María, pues son autoridades y deben realizar un papel de fiscalización. Lo que sí debe quedar claro es que se trata de opiniones autónomas”. |
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