ENFOQUE

¿MÁS VALE SOLO...?

Mientras los departamentos se unen entre sí y forman sus respectivas juntas de coordinación interregional en todo el país, La Libertad sigue siendo el único departamento solo y aislado. ¿Qué nos depara el futuro ante esta realidad?

AISLADO. Muchos han calificado la actitud de Homero Burgos como anti integracionista y suicida.

A comienzo de este año un medio de comunicación dio a conocer que por fin el presidente del Gobierno Regional de La Libertad, Homero Burgos, mostraba interés por la integración interregional y específicamente con Ancash y San Martín. Ante la aprobación de su Acta de Intención, dispuso se diera paso a la constitución de la respectiva Comisión Técnica Política encargada de promover la formación de la Junta de Coordinación Interregional (JCI): La Libertad, San Martín y Ancash (LIBSAMANC).

            Pero poco después, a fines del mismo mes, el presidente del Gobierno Regional de Ancash, Ricardo Narváez Soto, anunciaba su desvinculación formal de dicha JCI. Esto provocó una hecatombe política en el seno del Gobierno Regional de La Libertad, cuyas autoridades creyeron que los presidentes de los gobiernos regionales de Ancash y San Martín permanecerían hasta el final, habida cuenta de su filiación aprista.

            Ante esto, muchos liberteños nos preguntamos: ¿Cuáles han sido las razones que han llevado a que el Gobierno Regional de Ancash  se aparte? ¿Nos quedaremos solos?

LA JCI LIBSAMANC

Como se recuerda, esta junta fue acordada un 26 de setiembre de 2004, suscribiéndose un Acta de Intención y planteándose una serie de proyectos de desarrollo comunes. En dicha ocasión Ricardo Narváez lanzó una pública invitación a Homero Burgos y Max Ramírez a asistir el 15 de octubre a la ciudad de Huánuco, en donde se reuniría con su homólogo del Gobierno Regional de Huánuco que venía manifestando su interés en ser el cuarto miembro de la futura JCI. Sin embargo, la convocatoria no mereció la debida acogida de Homero Burgos.

            Narváez siempre se había inclinado por la integración a Huánuco debido a múltiples consideraciones geoeconómicas, proyectos comunes, vías de comunicación que las une, todo lo cual potenciarían el desarrollo de sus tres regiones naturales. Su posición se basaba en criterios técnicos y no políticos.

FORMALIZACIÓN DE LAS JCI

Hasta hoy el Consejo Nacional de Descentralización (CND), de acuerdo a la Ley Orgánica de Gobiernos Regionales (27687), ha reconocido hasta ocho JCI a nivel nacional, de las cuales tres pertenecen a la macrorregión norte.

            La primera en ser reconocida mediante Resolución 067 del 19 de setiembre fue la del norte y oriente, conformada por Tumbes, Piura, Lambayeque, Cajamarca, Amazonas y San Martín. La segunda, fue  la macrorregión sur por Resolución 068, conformada por Arequipa, Moquegua, Tacna, Puno y Madre de Dios. Posteriormente, fue la del norte, centro y oriente por Resolución N° 100 y conformado por Ancash, Huánuco, Junín, Pasco, Lima (provincias); asimismo la Amazónica, conformada por Loreto y San Martín.

            Como se puede apreciar, Ancash y San Martín se encuentran ya debidamente ubicadas en sendas juntas de coordinación interregional, mientras que  La Libertad no se encuentra en ninguna. Es el único departamento en todo el país que se encuentra aislado. El proceso de integración comenzó en enero de 2003, tiempo más que suficiente para que nuestro Gobierno Regional se integre con otro departamento cercano. Sin embargo los afanes hegemónicos de Homero Burgos, patentizados en el “Plan de Desarrollo Regional Concertado”, que rige la labor del Gobierno Regional de La Libertad de “constituirse en líder de la macrorregión norte”,  se toparon con el liderazgo de Yehude Simon, lo que hubo de producir un viraje de la visión institucional y personal.

            Esta fue la razón para que, en más de una oportunidad, se planteara la propuesta aislacionista argumentando entonces que “nuestro departamento era muy rico en recursos naturales y con una gran producción agrícola y minera por lo que no era urgente la integración interregional con otros departamentos”. Una posición negativa que no tuvo en cuenta el sentir de las instituciones liberteñas, como la Cámara de Comercio y Turismo de La Libertad que desde 1999 viene promoviendo la integración macrorregional, la misma que ya tiene sus frutos con la creación del “Circuito Turístico del Norte” que agrupa a Ancash, La Libertad, Lambayeque y Cajamarca.

¿QUÉ HACER, ENTONCES?

Para el asesor de la Cámara de Comercio y Producción de La Libertad, Ángel Polo Campos, “la actitud anti integracionista de Homero Burgos debe ser contrarrestada por la presión sistemática de la sociedad civil organizada, pero teniendo ideas claras de lo que se desea hacer y con qué departamentos se desearía integrar”.

            Si bien no existen plazos definidos para la Constitución de la JCI, lo que está en juego aquí, además de la responsabilidad institucional, es la eventual pérdida de los beneficios económicos señalados por la Ley 28274 de incentivos para la conformación e integración regional. Y lo que es más grave: el peligro de quedar totalmente aislado al existir sólo una puerta semi abierta: la de Cajamarca, pues, al parecer, la de Ancash, Lambayeque y San Martín, ya están cerradas.

REACCIONES TARDÍAS

Lo que llama la atención y resulta hasta un poco chocante es la actitud desesperada de las autoridades regionales por buscar la coordinación con Cajamarca, luego de desperdiciar dos largos años (Correo: 25-0l-04); incluso, la declaración del consejero regional Jorge Lazo de ir a Huaraz a pedir a Ricardo Narváez  retractarse de su posición y vuelva a integrase a La Libertad. Actitudes que no son más que reacciones tardías y hasta humillantes que grafican, una vez más, la incapacidad para manejar los temas regionales.

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