INFORME

NO TODO ES COLOR 

DEL ORO

Dirigente de rondas campesinas de La Libertad alerta sobre las funestas repercusiones de tipo ambiental que ya estarían teniendo las operaciones de Barrick en Alto Chicama.

Escribe: Dionisio Mantilla León

CÓMO HA CAMBIADO. Izquierda, imagen de una parte de la Cuenca de Chuyugual antes de la instalación de la Minera Barrick Gold Corporation. Derecha, la imponente nueva imagen de Laguna Norte - Alto Chicama, ubicado en este mismo lugar.

Se ha dicho hasta el cansancio que el inicio de las operaciones de la empresa minera Barrick Gold Corporation en el yacimiento de Laguna Norte - Alto Chicama significará también el auge de la gran minería en nuestro departamento, y con ello un periodo de bonanza económica por el aporte del canon y las regalías con claro beneficio para las comunidades de su zona de influencia.
Sin embargo, parece que no todo es color de rosa, o, en este caso, color del oro. Contrariamente a lo que afirma Barrick de manera reiterada, en el sentido de que con los trabajos no se verá afectado el medio ambiente, el coordinador provincial de Santiago de Chuco de la Federación Regional de Rondas Campesinas de La Libertad, Antenor Mantilla Juárez precisa más bien que la actividad minera estaría propiciando la disminución del caudal de varias lagunas de su entorno, y lo que es peor, estaría contaminando las aguas hasta de tres cuencas: Río Chicama, Chuyugual y Caballo Moro. Esto significaría la afectación de un amplísimo territorio que abarca las provincias de Otuzco, Sánchez Carrión, Santiago de Chuco y Julcán, habida cuenta de que el área de denuncio de la referida empresa comprende 18.500 hectáreas, las cuales ya se están trabajando en un buen porcentaje .

LA DESAPARICIÓN DE LAS LAGUNAS
El alarmante anuncio del dirigente campesino es explicado a razón de que, según él, Barrick estaría utilizando las aguas del subsuelo para sus operaciones mineras, realizando la extracción de hasta 30 litros por segundo y habiendo producido a la fecha el secamiento de las aguas de la Laguna Negra, la misma que abastece al Río Chuyugual, en el distrito de Sanagorán, provincia de Sánchez Carrión.
“Lo mismo ocurrirá con las aguas de la Laguna Norte, que abastecen a los ríos beneficiarios de Otuzco y pueblos aledaños y la Laguna de los Ángeles, que beneficia al pueblo de Quiruvilca, en Santiago de Chuco”, señala.
Antenor Mantilla Juárez detalla asimismo que otro problema que se vendría produciendo sería la contaminación ambiental producida por los trabajos a tajo abierto y por la formación, al pie de las lagunas, de pozas de oxidación de Norte, Negra y Caballo Moro, con lo cual se verían contaminados muchos pueblos, incluidos los ubicados en el Valle del Conebamba en Cajamarca.
El dirigente campesino revela que la contaminación afectaría las aguas utilizadas para el riego, así como para el consumo humano, a pesar de que Barrick afirma que las aguas que ella utiliza son procesadas y devueltas con la misma pureza anterior a los manantiales para ser consumidas. “Eso sería imposible de conseguir porque jamás el agua sometida a tratamiento artificial o químico podrá recuperar su naturalidad”, afirma.

“AMBIENTE DE DESTRUCCIÓN Y MUERTE”
Mantilla Juárez sostiene que todos los peruanos debemos celebrar la bonanza económica que genera la gran minería siempre y cuando no afecte nuestra ecología, y por ende la vida de las poblaciones de su jurisdicción.
“Lamentablemente esto no es así -afirma sin embargo-, pues el ambiente que día a día va creando la empresa minera Barrick Gold Corporation en el interior de nuestro departamento está marcado por la destrucción y la muerte, a tal punto que las aves que habitaban en las cercanías de las lagunas se están extinguiendo, lo que es posible comprobar en la laguna San Lorenzo, en las cercanías de Usquil”. Otra muestra del “desastre natural”, agrega, se está produciendo en la zona de la Laguna Norte, donde existían grandes cantidades de camélidos sudamericanos (alpacas) y ahora han disminuido notoriamente debido a su emigración hacia otros lugares.
De otro lado, señala que la configuración geográfica de la zona alto andina de nuestro departamento está siendo modificada debido a que con los trabajos de explotación minera, cerros y lomas enteras vienen siendo desaparecidos, variando así la ecología y el mismo clima con grave repercusión negativa en la agricultura, la ganadería y la vida misma de los pobladores. “Esto es posible visualizar en varios lugares, entre ellos el caserío de El Sauco y el anexo de Shullacahuanga, donde la geografía ha cambiado por completo, incluidos los importantes restos arqueológicos que allí había”.

LO QUE ESTÁ
POR VENIR

Antenor Mantilla Juárez, quien también es secretario de organización de la Comisión Organizadora del I Congreso Regional Extraordinario de la Federación de Rondas Campesinas de La Libertad, revela que en el mes de noviembre se estará desarrollando dicho evento en la ciudad de Trujillo, el que tendrá como tema central a tratar el “perjuicio ecológico” que vendría propiciando la empresa canadiense Barrick en los sembríos y pueblos del ande liberteño.
Asimismo, ha dado a conocer que dentro de poco tiempo la Federación Regional de Rondas Campesinas de La Libertad estaría desarrollando en la ciudad de Huamachuco su Primer Encuentro Extraordinario con el propósito de analizar la problemática ecológica en la que se debaten las comunidades de las zonas de influencia de las operaciones de la empresa minera Barrick, y de esta manera lograr sensibilizar a la población como paso previo a las futuras medidas de protesta a adoptar.
Ante todo este presunto panorama, tienen la palabra los directivos de la empresa minera Barrick Gold Corporation, la Dirección Regional de Energía y Minas y el Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena).

Barrick desmiente todo 

“NO EXISTE CONTAMINACIÓN
AMBIENTAL”

“La empresa minera Barrick Misquichilca S.A. no tiene nada que ver con problemas de contaminación en su zona de influencia, pues utiliza una tecnología de punta que torna imposible esto”. Así, fuentes dignas de crédito de esta empresa afirmaron a VEa que la versión que viene propalando la Federación Regional de Rondas Campesinas carece de asidero y tiene otras motivaciones.
Nuestras fuentes afirman, además, que todos los trabajos que vienen realizando están sujetos a la normatividad legal que rige el sector minería, y son objeto de control y supervisión constante de parte del Ministerio de Energía y Minas e Inrena. Más bien, consideran que los problemas de contaminación provendrían de las actividades que vienen realizando los mineros informales que por esa zona son bastante numerosos, por lo que esperan que sean controlados por las autoridades pertinentes.
De otro lado, indican que según convenio suscrito con los l66 usuarios de los canales de riego ubicados en las cuencas del Perejil y Chuyugual, que es donde se encuentra el yacimiento de Laguna Norte - Alto Chicama, meses antes de comenzar los trabajos de explotación se realizó un monitoreo conjunto de vigilancia de la pureza de las aguas del entorno, habiendo arrojado una calificación de 3, y por ende no apta para el consumo humano pues contenía restos fecales y deshechos minerales y vegetales.
Según nuestros informantes, la segunda acción de monitoreo se estará realizando a fines de año, esto es habiendo comenzado ya los trabajos de explotación.
La misma fuente precisa que todas las afirmaciones que se vienen propalando, sobre todo de la Federación Regional de Rondas Campesinas de La Libertad, carecen de veracidad pues no existe tal extinción de aves en las inmediaciones de las lagunas del lugar, tampoco los auquénidos han emigrado. En cuanto a la destrucción del cerro Shalcahuanga, “es una falacia por cuanto éste se encuentra íntegro, y es más, sirve de símbolo del yacimiento por estar muy cerca de Laguna Norte - Alto Chicama”. 

 
 
 
 
 
 
 
 

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