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ENFOQUE |
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LA PATRIA SUDAMERICANA El sueño de Bolívar y Sánchez Carrión vuelve a encarnarse con planteamiento hecho en foro de Parlamento Andino realizado en Trujillo: la República Federal de Sudamérica.
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| POR LA INTEGRACIÓN. Momento cumbre durante la inauguración del evento , con la presencia de representantes del parlamento andino, centroamericano, amazónico y latinoamericano. | |
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“Ésta es la Gran Confederación... Si, como es muy probable, se consigue esta reunión, la libertad exterior del Continente y la paz internacional quedarán sólidamente aseguradas contra cualquier invasión extraña y las seducciones de la anarquía...”. Era el 7 de diciembre de l824. Sánchez Carrión, entusiasmado, refrendaba con Bolívar la convocatoria al “Augusto Acto de América” que seis meses después se concretizaría en Panamá, paso inicial para el sueño de la unidad subcontinental: La gran Confederación Sudamericana. Una firma estampada dos días antes de la batalla de Ayacucho, que sellara la libertad de América. Han transcurrido l8l años y aún esa unión subcontinental no se hace realidad. No obstante, el anhelo continúa vigente y se ha visto acicateada en estos días con un acontecimiento histórico que ha tenido como escenario nuevamente nuestro terruño. Se trata del I Foro Internacional convocado por el Parlamento Andino, con el propósito de fortalecer los mecanismos para una mejor relación interinstitucional de los parlamentos regionales y sub regionales, certamen que con la presencia de representantes de diversas instancias parlamentarias se realizó del l2 al l4 de octubre, y cuya organización ha sido responsabilidad del congresista trujillano Luis Alva Castro. PONENCIA HISTÓRICA Presidido por el senador boliviano Víctor Urquide Hodgkinson, este foro tuvo la particularidad de refrescar una agenda que, superando lo económico, atendió lo social y lo político, y males como el terrorismo, narcotráfico, así como la lucha contra la pobreza. Imbuidos de un espíritu de unidad, los parlamentarios plantearon interesantes ponencias, siendo una de ellas la del presidente del Parlamento Andino Víctor Urquide: “Hacer realidad la República Federal de Sudamérica, que para muchos es una risible utopía, pero para otros, una bella realidad”. Una entidad supranacional que con los cimientos de una misma historia, una cultura, con problemas semejantes, pero también poseyendo una común aspiración: desarrollo económico sin fronteras geográficas, pero sí con paz y justicia social. De concretizarse, podría ponerse a la altura o incluso por encima de EE.UU., Rusia, China, Unión Europea y Japón. Un gigantesco país con l7 millones de kilómetros cuadrados, 350 millones de habitantes, 25 mil millones de dólares del P. B. I. Primera potencia mundial poseedora de agua dulce, reservas petrolíferas y minerales, una envidiable biodiversidad, además de ser la más grande despensa alimentaria del planeta. Sin embargo, su concreción tiene un ostensible retraso, y no se avanzará mientras nuestros países sigan enfrascados en luchas intestinas marcadas por la corrupción de caudillos que del odio y el chauvinismo hacen su negra cosecha. Mientras haya “antilíderes” que se opongan a la integración, y mientras tengamos una educación arcaica, los sueños de integración supranacional quedarán truncos. Mientras eso continúe otros nos llevarán la delantera, como los 25 países europeos que en sólo 60 años construyeron aquella potencia que es la Unión Europea, y que años atrás gestaran dos apocalípticas guerras. Ahora, estos países han erigido el monumento de la unidad, la paz y el desarrollo solidario, que es lo que los sudamericanos debemos buscar. Una gran Patria Sudamericana sin fronteras que, como el Ave Fénix mitológico, se alce sobre las cenizas como lo quisieron Bolívar y Sánchez Carrión. (Dionisio Mantilla León) |
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