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INFORME |
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LA AGONÍA DEL TOTORAL El proyecto vía Costanera, promovida por el Gobierno Regional y los concejos distritales de Huanchaco y Santiago de Cao, podría desaparecer a uno de los símbolos de nuestra identidad: las totoras. Los pescadores huanchaqueros son quienes más se oponen a dicho proyecto. Escribe: Dionisio Mantilla León |
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| ¿EL OCASO? Sector El Tumbo de Huanchaco, lugar donde se encuentra el humedal con totorales que sirven de materia prima para el caballito de totora. Arriba, totoral de Huanchaco que viene siendo afectado por el polvo que levanta la trocha carrozable que la cruza. | |
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No ha amanecido aún. Los rayos solares no
hieren todavía la superficie marina y ya unas sombras se aprestan a surcar
el helado mar, emprendiendo su viaje rutinario hacia el horizonte azul en
busca del sustento diario. Son los caballitos de totora (balsillas muchik),
que junto a sus diestros timoneles asemejan a centauros del mar, dioses
mitológicos formando una unidad insondable. Y es que la milenaria balsilla
es para el pescador artesanal como un miembro más de su cuerpo, sin ella el
pescador huanchaquero no puede hacer casi nada. “Es verdad, sin ella casi no podemos hacer nada. Es parte de nosotros”, confirma don Agustín Piminchumo Díaz, un pescador huanchaquero. Él es presidente de la Asociación de Pescadores Artesanales de la Tercera Edad de Huanchaco, un recio hombre de mar de 71 años de edad, pero que aparenta menos. De cutis cetrino, aire bonachón y con algunas canas que adornan su alborotada cabellera, don Agustín nos cuenta que lleva ya 50 años hurgando en el mar el preciado pez para llenar la olla. “Pero también soy artesano de la totora”, nos dice. “En esto llevo ya 40 años confeccionando balsillas, patachos, esteras, lanchitas de adorno, etc. Un oficio que he enseñado a mis once hijos. El mayor, Florencio Augusto, es presidente de la Asociación de Artesanos de Huanchaco”, agrega con orgullo. “La institución la hemos formado para ayudarnos mutuamente, pero también con fines de defensa gremial”, nos dice el aludido. Y agrega: “En la actualidad tenemos un problema grave que atenta contra nuestra artesanía, es el proyecto de la vía Costanera, una carretera que partiendo de Santiago de Cao llegará a Huanchaco por el litoral, pero cruzando nuestros plantíos de totora”. Don Agustín dice que ellos no se oponen al progreso, y que si se quiere hacer una carretera que una esos dos pueblos, que se haga pero sin atentar contra su preciada materia prima. En su opinión, tras la construcción de la costanera se esconderían oscuros intereses de inmobiliarias que pretenden construir grandes urbanizaciones sobre lo que podría ser el futuro “cementerio de los totorales”. EL CABALLITO DE TOTORA El caballito de totora es una milenaria nave, elemento indispensable para la pesca artesanal que se ha convertido en un factor de identidad cultural no sólo de Huanchaco sino de Trujillo mismo. Un serio atentado contra él sería también un grave perjuicio al turismo local y departamental. Un atentado que, según el consejero regional Carlos Zavaleta Bohuytrón, está cobrando fatídica forma por cuanto es parte del paquete de obras que el Gobierno Regional tiene programado ejecutar en breve plazo, en convenio con los concejos distritales de Santiago de Cao y Huanchaco. Según el ingeniero Zavaleta, quien es integrante de la Comisión de Ecología y Medio Ambiente del Gobierno Regional, la vía costanera habrá de pasar por la playa cruzando los plantíos de totorales, esto es por el humedal de Huanchaco. Para el doctor en Biología, Carlos Bocanegra García, docente de la Facultad de Pesquería de la Universidad Nacional de Trujillo y presidente de la Comisión de Ecología y Medio Ambiente del Colegio de Biólogos, la carretera Costanera constituye una seria amenaza porque el fluido tránsito vehicular levantaría polvo, el cual al adherirse le impide su crecimiento y desarrollo porque los vegetales generan lo que se llama “evapora transpiración” (captan la humedad y lo expulsan). “En la actualidad -afirma el destacado profesional cuya tesis para doctorarse tuvo como base el humedal de Huanchaco-, el totoral es cruzado por una trocha carrozable que lo divide en dos, una vía que el Gobierno Regional desea convertir en una carretera afirmada. Si hoy que es trocha está deteriorando los plantíos, ¿cuánto más será si se vuelve afirmada? El deterioro será mayor y por ende morirá. El totoral ahora está agonizando y según parece las autoridades lo matarán”. LAS ALTERNATIVAS Según los pescadores artesanos huanchaqueros, el ingeniero Zavaleta Bohuytrón y el doctor Bocanegra García, la alternativa sería construir la Costanera, pero pasando por el sector El Tablazo, es decir por la parte alta, lejos del humedal. Algo más, según el ingeniero Zavaleta, el actual camino que cruza el humedal debe convertirse en un paseo peatonal. Sin embargo, según nuestro particular punto de vista, dicho humedal debe ser considerado como una zona intangible, sin carretera y sin camino peatonal, para construir allí un cerco perimétrico que lo proteja y en donde ingresen sólo sus dueños: los artesanos huanchaqueros. Pero vale preguntarse: frente a este serio atentado a nuestro patrimonio cultural y a nuestro turismo, ¿cuál es la posición de la Comunidad Campesina de Huanchaco, el Concejo Provincial de Trujillo, el INC, Inrena, los congresistas liberteños, la Dirección Regional de Turismo, entre otros? En realidad este tema aún no ha terminado. LOS HUMEDALES Los humedales son cuerpos
de agua donde prospera una vegetación de importancia ecológica y económica
semejante a un manglar. El humedal de Huanchaco que en la actualidad es
conducido por los pescadores y artesanos ha tenido una gran superficie. De
l962 al 2002 se han reducido a l4 hectáreas equivalentes al 22% del total,
debido a la expansión urbana. Económicamente es muy importante porque en él
existen totorales, juncos, inea, etc., y ecológicamente porque coexisten
aves migratorias, peces (charcocas, bagres, lisa, etc.), lagartijas, sapos,
patos, entre otros. Ancestralmente, los frutos del humedal han sido
utilizados por los pescadores y artesanos huanchaqueros para confeccionar
sus naves de pesca artesanal, los caballitos de totora, pero últimamente,
también, para confeccionar artísticos souveniers muy apreciados por los
turistas. |
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