ESPECIAL

HISTORIA DE UN FESTIVAL

Para la mayoría de trujillanos el Festival Internacional de Primavera, se asume de forma natural, como parte de nuestra identidad. Sin embargo, muchos desconocen el origen de tan magna fiesta, quién o quienes tuvieron la magnífica idea de realizarlo.
En el siguiente informe contaremos sobre los inicios, sucesos y circunstancias que construyeron esta noble tradición trujillana.

Escribe: Gerardo Toledo Pintado

LEÓN DE ORO. María Paz I, hermosa reina del Club Leo, desfilando en un impresionante carruaje con caballos blancos que dieron la nota especial del Corso de Primavera y que ganó el León de Oro.
SE FORJA El INICIO
Hablar sobre el Festival Internacional de la Primavera es hablar del Club de Leones, su insigne organizar. La célebre institución fue fundada en el año de 1947 por notables familias trujillanas. A tres años de su constitución, en 1950, surge la gran iniciativa del ilustre socio don Alberto Novoa Fernández de organizar un evento que tuviera como finalidad celebrar el inicio de la estación primaveral. Fue entonces que en célebre sesión del 21 de agosto de 1950, bajo la presidencia del leo Jesús Gamero Larrea, se acordara oficialmente la organización del Festival de la Primavera.
Una de las primeras tareas del comité organizador fue elegir a

una bella dama que representara con su belleza el festival, es así que tras ardua tarea del comité de damas del club, encabezada por la señora Etelvina de Iturri, se decidiera coronar a la bella trujillana Gladys Barriga Bringas.
El objetivo más importante del Festival nació en el transcurso de la organización del primer evento: mediante el compromiso mayoritario de los socios del Club de Leones se acordó que todos los ingresos recaudados se designaran a labores sociales. Es así, que tras la culminación del primer festival se hizo posible, con los 800 soles recaudados, construir dos aulas en el colegio San Vicente de Paúl. Esto marca el inicio de innumerables obras que han beneficiado a nuestra comunidad.

AÑOS DE FESTIVIDAD SE VUELVEN TRADICIÓN
El primer Festival fue tan exitoso que el club decidió organizarlo cada año, con esto se consolidaba también el gran objetivo del club: ayudar a la comunidad trujillana con la construcción de obras benéficas.
Con el transcurso de los años la gran festividad trujillana se fue consolidando, la identificación con ella fue tal que instituciones estatales y privadas se unieron en su organización, haciéndola así más faustuosa.
Hablando de las actividades del festival sin duda el atractivo mayor fue y será siempre el corso primaveral. El primero de ellos fue presenciado por los trujillanos el 24 de septiembre de 1950 y se caracterizó - y se caracteriza hasta el día de hoy - por el desfile de carros alegóricos, vehículos adornados de hermosas flores y en cuyo “techo” iban hermosas jovencitas, quienes saludaban al público.
Otra actividad característica del festival es el desfile de ágiles bastoneras. Hasta 1965 sólo la formaban atractivas trujillanas, pero a partir de entonces la conforman dulces mujeres norteamericanas.
Después del gran corso primaveral es el baile primaveral el que le sigue en glamour. Sin embargo, con el pasar de los años, nuevos e interesantes eventos se fueron incorporando; así mencionamos ferias, exposiciones, eventos culturales y espectáculos artísticos, el bingo primaveral, desfile de modas y la alegre y tradicional fiesta juvenil del Club Libertad.

SE OFICIALIZA NUESTRO FESTIVAL
Debido a la magnitud y nivel de convocatoria que cada año originaba el festival y se veía reflejada con la presencia de cientos de turistas nacionales y extranjeros; es que en 1961, mediante D.S. Nº 15 del 31 de mayo de 1961 y bajo la presidencia del señor Fernando Belaúnde Ferry, se oficializa nuestro Festival Internacional de la Primavera. A este honor se suma otro: por Ley del Congreso Nº 15621 del 28 de septiembre de 1965 Trujillo fue designado “Capital de la Primavera.”

CLUB DE HERMANDAD
El año de 1970 marca una época negra en la historia del tradicional festival trujillano. Debido al trágico terremoto acaecido el 31 de mayo en las ciudades del centro peruano (epicentro Ancash) el Club de Leones, como signo de solidaridad para con las miles víctimas y damnificados, decidió no organizar el evento, convirtiéndose así aquel año en la única pausa de la continua festividad, que cumple hoy más de medio siglo.
De otro lado, es importante rendir tributo al sacrificio constante, a los años de organización, al esfuerzo constante y desinteresado que ha significado la organización del evento para los socios del Club de Leones de Trujillo, sin contar para ello con apoyo estatal; sino, más bien, con la comprensión, confianza y colaboración de algunas empresas e instituciones identificadas con el festival y con los palpables beneficios que éste genera.
Cabe decir que realizar el certamen generalmente requiere del aporte económico de sus propios organizadores.

NO OLVIDEMOS NUESTRO FESTIVAL
Gracias a los festivales de primavera el turismo ha crecido enormemente en Trujillo. Las actividades de la ciudad se benefician con cada festival, de manera que el movimiento económico generado es importante. Con los años se establecieron nuevos hoteles, hostales y casas de hospedaje, todo con el propósito de captar el creciente flujo de visitantes.
Los trujillanos y las empresas no deben olvidar que el Festival de la Primavera se han convertido en el certamen turístico número uno de nuestra ciudad por lo tanto algo que dinamiza la economía regional. Ahora más que nunca, cuando se percibe cierta frialdad por parte de algunas empresas, no se debe olvidar el más grande principio que la impulsa y de la que debemos de aprender: Solidaridad.

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