NUESTRO ROSAL DE REINAS

DE PRIMAVERA

D esde el I Festival de la Primavera, proclamar como reina a una distinguida dama trujillana se ha convertido en toda una tradición, de esta manera, a cada inicio del Festival coronar a una bella mujer es prioridad de agenda para los organizadores. Esto tiene un gran significado para los trujillanos y a calado en importancia por razones que a continuación me atrevo a interpretar.

Hablar de primavera es hablar de la estación más agradable del año: simboliza frescura, colorido y belleza. La mujer despierta similares cosas: también encarna frescura, además de dulzura y ternura. Y si un hombre hace poesía, lo hace en nombre de la naturaleza retoña, que es primavera, o de una bella mujer. En definitiva, dos cosas que inspiran arte. Pues bien, ¡gracias a Dios que en Trujillo habitan mujeres bellas y una eterna primavera!

En septiembre la belleza se hace presente en la ciudad, toma un nombre y es coronada como reina del Festival Internacional de la Primavera. Es así que, la revista VEa, rinde homenaje a la belleza de la mujer peruana, y con ello, a las 56 reinas que se han sucedido desde el inicio de nuestra fiesta de las flores.

Enumerar y hablar sobre cada una de ellas sería hacer poesía, pero no hago mío este honor y en la simpleza de la nota se recuerda a reinas como Lucía Castro de Oscure (reina 1963) quien con su mirada cautivante despabilaba a muchos trujillanos; Elena Olguín Baldwin (reina 1964), mujer sumamente elegante; Sarita Bickel Vargas (reina 1975) quién con su mirada Chabuca diría que “derramaba lisura”; la frescura y sencillez de María Alejandra Moreno Arce Larreta; la coquetería fresca de Catherine Deheza Vásquez; y por último, toda la ternura de nuestra actual reina María del Mar Canales Pire.

Es importante decir que nuestras reinas siempre estuvieron acompañadas de otras coronadas: las reinas Leo, quienes iluminaban por completo el firmamento trujillano, incluso opacando al sol.

Cómo olvidarnos de estas bellas mujeres, reinas que siempre se brindaron por completo a la loable labor que significa su cargo. No podemos desconocer su trabajo, pues ellas contribuyeron a que el humanitario objetivo del Club de Leones siempre se cumpliera: ayudar a los más necesitados.

¡Hermosas reinas! Sólo queda agradecerles por su dedicación y entrega. Mil versos para ustedes.
Bettina López Pilar Irigoyen María Ganoza Jeanete Sánchez Ferrer Patricia Galfré Hortencia Rey Ganoza
Marcela de Orbegoso Janeth Barriga Maritza González
de Orbegoso
Paola Sponza Sandra Otoya Lucía Barriga

Karin Korn

María de Orbegoso Sarita Bickel Nancy de Orbegoso María Lucena Ana María Hoyle
María Alvarez Martha Encomenderos María González de Orbegoso María Delgado Sandra
Sánchez Ferrer
Rocío de la Riva
Lilli Clarke Ana Nirukkas Yela Nestorovic Alejandra Moreno Alejandra Moreno Victoria Pinillos
Mónica Ponce Dotti Schulf Cecilia Mannucci Daisi Ganoza Daffre Roeder Elena Olguín
Patricia Casuso Catherine Deheza Catherine Deheza Ana Mannucci Ana Mannucci Lucía Grijalba
Sheila Barber Lucía Castro Carolina Acuña Ana Sofía Pinillos Ximena Valdiviezo Leslie Loayza
       
    Gisela Zegarra Denise Gabuteau    

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