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Ha llegado Navidad y por este motivo la Humanidad se llena de
alborozo, la naturaleza se pone su mejor traje y los cielos abren sus
puertas anunciando la “Buena Nueva”. Llegó la Navidad y con ella la alegría
y la esperanza. “¡Ha nacido el Hijo de Dios!”, anuncian los ángeles del
Señor. “¡Bienaventurada eres María!”, expresa el Divino Mensajero y con ella
todas las mujeres que traen sus hijos al mundo y los educan con amor.
¡Ha nacido el Mesías en Belén de Nazareth no en cuna de oro, sino, entre los
pajonales de la pobreza y la sencillez, de los humildes, trayendo un mensaje
nuevo, un mensaje de paz y amor! ¡Ha nacido Enmanuel, el Mesías y las
trompetas del odio y la violencia se silencian, los guerreros callan la
bravura de sus armas y arrían sus airosas banderas de lucha y de vindicta!
A 2006 años de transcurrido este magno acontecimiento, ¿Cuánto hemos
aprendido de su sabia doctrina? ¿Por qué en la actualidad el mundo se sigue
debatiendo en guerras fratricidas? ¿Por qué la sociedad continua dividida en
abismales clases, en donde sólo algunos tienen todo, mientras la inmensa
mayoría no tiene nada?
¿Cuál es la razón de que la mayoría de seres humanos idealicen lo negativo,
la inmoralidad, la deshonestidad? ¿Por qué las relaciones entre los seres
humanos se basan en la injusticia social y el abuso?
De nuestro Divino Hacedor, la Humanidad recibió un hogar maravilloso para
mejorarlo mucho más; sin embargo, desde hace mucho tiempo los seres humanos
diariamente se esmeran en destruirlo, enfrascándose en inexplicables afanes
competitivos por crear armas nucleares cada vez mas mortíferas que nos
acercan aún más al exterminio de la vida, esto al Juicio Final apocalíptico.
En estos momentos de agobiante crisis en que se debate el mundo, en donde la
violencia y la cobardía se han enseñoreado en la mayoría de las actividades
humanas, provocando nuestra inseguridad y angustia, el arribo de la Navidad
constituye un reconfortante e incomparable bálsamo que nos alienta para
continuar en la brega.
En esta oportunidad en que la Humanidad recuerda el advenimiento del Mesías,
hacemos votos para retomar el mensaje de paz y amor que nos legara hace 2006
años en Belén Jesús, para que nuestras autoridades nacionales, regionales y
locales se nutran de la sabiduría que encierra la doctrina cristiana,
gobernando con sensatez, honestidad y en permanente consulta con el pueblo
que los eligió, abocándose a trabajar diligentemente por solucionar los
problemas prioritarios de nuestra comunidad, logrado su desarrollo en un
marco de justicia social y en procura de conseguir el bienestar colectivo.
Para nosotros los cristianos la Navidad es una magnifica motivación para el
encuentro con nosotros mismos, el saludable reencuentro con nuestros
familiares, amigos y vecinos y sobre todo con Jesús nuestro Salvador.
En esta ocasión la dirección y personal de trabajadores de la Empresa
Editora “VEa” se une al júbilo de nuestra comunidad y les desea, Feliz
Navidad. |