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Wilmer Huaripata tiene la típica voz de animador de
evento social. Potente, gruesa y enfatiza la letra “s” al hablar. Es
precisamente esa voz la que lo ha llevado a alcanzar el reconocimiento y
admiración de sus fieles seguidores: taxistas, choferes de combi,
cobradores, amas de casa, estudiantes y algunos otros que sin querer
sintonizan, ya sea por radio o por televisión, los programas que emite Turbo
Mix, la empresa formada y dirigida desde hace 12 años por este hombre alegre
y amiguero. El 'Fantasmita Willy', como lo apodaron “unas amigas porque
tenía un programa radial en la madrugada y me decían que hablaba para los
fantasmas”, se inició como locutor por los años 80 en una radio local;
primero, conduciendo un noticiero, y luego, con un programa musical variado
donde desarrolló su gusto musical por la cumbia, la chicha, la salsa y -por
qué no- también el pop rock.
Las instalaciones de Turbo Mix están ubicadas en una zona céntrica de la
ciudad de Cajamarca. Es una casa de dos pisos donde funcionan los estudios
de televisión y la cabina radial. En la oficina principal, colgadas en las
paredes, se pueden apreciar fotos del Fantasmita con una sonrisa pícara
abrazando a la vedette Mónica Adaro y a la 'Chola Chabuca'. Sin embargo, lo
más resaltante son los distintos reconocimientos de entidades como la
Municipalidad de Cajamarca y la Universidad Católica del Perú, no sólo por
su labor como comunicador sino también por producir las películas del
cineasta cajamarquino Héctor Marreros, con quien trabajó en seis filmes a
través de Fantasmita Producciones. “Fue una grata experiencia y lo hice con
gusto, sin percibir ninguna ganancia”, dice Willy con humildad.
LAS CRÍTICAS Y LOS RADIOLOROS
El Fantasmita no estudió en ninguna universidad. Cuando le pregunto si esto
le perjudica, se incorpora en su silla giratoria, se acomoda la gruesa
pulsera de plata y con una sonrisa sarcástica afirma que su mejor carta de
presentación es la experiencia. Además –arguye- continuamente viaja a la
capital para capacitarse y conversar con sus “amigos profesionales”.
Su arrollador éxito mediático le ha valido las críticas de algunos
periodistas locales, quienes le enrostran su empirismo, su 'huachafería' y
hasta su falta de criterio. Hasta el mismísimo alcalde Marco La Torre
intentó cerrar su canal. Pero Willy no se inmuta, navega tranquilo entre el
mar proceloso de las críticas porque sabe que tiene un público que lo
alienta a seguir. Como una chica que desde pequeña iba con su madre al canal
para estar cerca de su ídolo y que ahora, convertida en una cadete de la
Policía Nacional, destina cien soles de su sueldo a favor de la empresa con
la finalidad de retribuir en cierto modo el cariño que recibe hasta el día
de hoy del Fantasmita.
No sólo la gente lo apoya, sus “radioloros”, como se hacen llamar los
integrantes de su equipo de trabajo y que pertenecen a éste desde sus
inicios, son también sus compañeros incondicionales. “Yo quería emitir
programas en el canal, no solamente videos, así que cuando viajé a Lima vi
que grababan a los locutores en las cabinas y decidí hacer lo mismo”,
recuerda.
En el televisor ubicado frente a su escritorio se trasmite un programa
musical con llamadas en vivo. El conductor es un chico común y corriente,
que podría ser cualquiera que vemos por las calles, pero con ese toquecito
'sabrosón' que aprendió de su jefe. Los “radioloros” han aprendido el
difícil arte de “guapear” las canciones, término acuñado por el Fantasmita
cuando lanzan algún tema musical, hablan del mismo y hasta se atreven a
cantar a viva voz en los coros. No por gusto el slogan de la radio es “Turbo
Mix, súper súper sabrosooooona”.
La generosidad del Fantasma
Pero no todo en su vida es espectáculo y música. Detrás de esa facha
despreocupada hay un hombre generoso dispuesto a dar no sólo un granito,
sino un costal de arena. Como cuando ocurrió el terremoto en Ica y decidió
emprender una campaña de recolección de ropa y víveres en las afueras del
canal. A pesar del éxito, él no olvida que ante todo se debe al público y a
las empresas que lo respaldan. Turbo Mix es el primer medio que cuenta con
publicidad de reconocidas marcas de telefonía.
De las polladas a las giras nacionales
Años atrás, la ronca voz de la cantante Rossy War entonaba el jingle de la
radio y bailaba al ritmo tecno-cumbianbero del mismo en el spot del canal.
Willy recuerda con nostalgia aquellas épocas que fueron su despegue como
empresario. “Con Rossy War somos muy amigos. Cuando se inició en el mundo de
la música, yo fui su promotor, por eso hemos viajado por muchas ciudades.” Y
es que el Fantasmita está en todas; su trabajo como promotor de espectáculos
lo ha llevado a organizar desde polladas a giras nacionales con grupos como
Naranja Mix, Dina Paucar, Maxi, Los Caribeños y los recordados Chirimondogos.
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