CAJAMARCA

EL "FANTASMITA" DEL PUEBLO

Crónica de un locutor cajamarquino que se convirtió en dueño de un imperio mediático en su pueblo.

Mónica Pérez Gutiérrez*
 

EL REY DE LA CUMBIA. Wilmer Huaripata
sintoniza con los gustos musicales de la gente.

Wilmer Huaripata tiene la típica voz de animador de evento social. Potente, gruesa y enfatiza la letra “s” al hablar. Es precisamente esa voz la que lo ha llevado a alcanzar el reconocimiento y admiración de sus fieles seguidores: taxistas, choferes de combi, cobradores, amas de casa, estudiantes y algunos otros que sin querer sintonizan, ya sea por radio o por televisión, los programas que emite Turbo Mix, la empresa formada y dirigida desde hace 12 años por este hombre alegre y amiguero. El 'Fantasmita Willy', como lo apodaron “unas amigas porque tenía un programa radial en la madrugada y me decían que hablaba para los fantasmas”, se inició como locutor por los años 80 en una radio local; primero, conduciendo un noticiero, y luego, con un programa musical variado donde desarrolló su gusto musical por la cumbia, la chicha, la salsa y -por qué no- también el pop rock.
Las instalaciones de Turbo Mix están ubicadas en una zona céntrica de la ciudad de Cajamarca. Es una casa de dos pisos donde funcionan los estudios de televisión y la cabina radial. En la oficina principal, colgadas en las paredes, se pueden apreciar fotos del Fantasmita con una sonrisa pícara abrazando a la vedette Mónica Adaro y a la 'Chola Chabuca'. Sin embargo, lo más resaltante son los distintos reconocimientos de entidades como la Municipalidad de Cajamarca y la Universidad Católica del Perú, no sólo por su labor como comunicador sino también por producir las películas del cineasta cajamarquino Héctor Marreros, con quien trabajó en seis filmes a través de Fantasmita Producciones. “Fue una grata experiencia y lo hice con gusto, sin percibir ninguna ganancia”, dice Willy con humildad.
LAS CRÍTICAS Y LOS RADIOLOROS
El Fantasmita no estudió en ninguna universidad. Cuando le pregunto si esto le perjudica, se incorpora en su silla giratoria, se acomoda la gruesa pulsera de plata y con una sonrisa sarcástica afirma que su mejor carta de presentación es la experiencia. Además –arguye- continuamente viaja a la capital para capacitarse y conversar con sus “amigos profesionales”.
Su arrollador éxito mediático le ha valido las críticas de algunos periodistas locales, quienes le enrostran su empirismo, su 'huachafería' y hasta su falta de criterio. Hasta el mismísimo alcalde Marco La Torre intentó cerrar su canal. Pero Willy no se inmuta, navega tranquilo entre el mar proceloso de las críticas porque sabe que tiene un público que lo alienta a seguir. Como una chica que desde pequeña iba con su madre al canal para estar cerca de su ídolo y que ahora, convertida en una cadete de la Policía Nacional, destina cien soles de su sueldo a favor de la empresa con la finalidad de retribuir en cierto modo el cariño que recibe hasta el día de hoy del Fantasmita.
No sólo la gente lo apoya, sus “radioloros”, como se hacen llamar los integrantes de su equipo de trabajo y que pertenecen a éste desde sus inicios, son también sus compañeros incondicionales. “Yo quería emitir programas en el canal, no solamente videos, así que cuando viajé a Lima vi que grababan a los locutores en las cabinas y decidí hacer lo mismo”, recuerda.
En el televisor ubicado frente a su escritorio se trasmite un programa musical con llamadas en vivo. El conductor es un chico común y corriente, que podría ser cualquiera que vemos por las calles, pero con ese toquecito 'sabrosón' que aprendió de su jefe. Los “radioloros” han aprendido el difícil arte de “guapear” las canciones, término acuñado por el Fantasmita cuando lanzan algún tema musical, hablan del mismo y hasta se atreven a cantar a viva voz en los coros. No por gusto el slogan de la radio es “Turbo Mix, súper súper sabrosooooona”.

La generosidad del Fantasma
Pero no todo en su vida es espectáculo y música. Detrás de esa facha despreocupada hay un hombre generoso dispuesto a dar no sólo un granito, sino un costal de arena. Como cuando ocurrió el terremoto en Ica y decidió emprender una campaña de recolección de ropa y víveres en las afueras del canal. A pesar del éxito, él no olvida que ante todo se debe al público y a las empresas que lo respaldan. Turbo Mix es el primer medio que cuenta con publicidad de reconocidas marcas de telefonía.

De las polladas a las giras nacionales
Años atrás, la ronca voz de la cantante Rossy War entonaba el jingle de la radio y bailaba al ritmo tecno-cumbianbero del mismo en el spot del canal. Willy recuerda con nostalgia aquellas épocas que fueron su despegue como empresario. “Con Rossy War somos muy amigos. Cuando se inició en el mundo de la música, yo fui su promotor, por eso hemos viajado por muchas ciudades.” Y es que el Fantasmita está en todas; su trabajo como promotor de espectáculos lo ha llevado a organizar desde polladas a giras nacionales con grupos como Naranja Mix, Dina Paucar, Maxi, Los Caribeños y los recordados Chirimondogos.
 

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